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Entrevista al docente Manuel Meléndrez

Fuente: Facultad de Ingeniería.
12.12.2017

“Cuando la ciencia es esquiva, no te rindas… ya que estás al borde de un gran descubrimiento”
(Manuel Meléndrez)

 

  • Hace algunas semanas compartimos la feliz noticia de la firma de licenciamiento de tecnología para la creación de nano partículas, investigación liderada por el docente Manuel Meléndrez del Departamento de Ingeniería de Materiales, quien en esta ocasión cuenta parte de su travesía.

Todos los años nos enteramos de la adjudicación de diferentes proyectos: Fondef, Fondequip, Fodecyt, Corfo, etc. Algunas de ellas se convierten en Spin-Off o emprendimientos, otras consiguen patentar, pero realmente muy pocas logran licenciar. Este es el caso del grupo GINA (Grupo de Investigación en Nanociencia Aplicada) coordinado por Manuel Meléndrez, académico del Departamento de Ingeniería de Materiales (DIMAT), quien – con el apoyo de la Oficina de Transferencia Tecnológica de la UdeC – firmó un convenio de licencia de la tecnología creada en los laboratorios de la Facultad de Ingeniería.

Se trata de un prototipo denominado DARC-AC (3.0) (Descarga de Arco en Atmósfera Controlada) modelo 1, registrada con el nombre de Nano.system UdeC®, que permite una producción masiva de material nano métrico. “Todas las piezas, su diseño, el ensamble y construcción fueron elaborados tanto en los laboratorios de materiales como en mecánica”, explicó Manuel Meléndrez, quien trabajó con los académicos del Departamento de Ingeniería Mecánica: Paulo Flores (co-director) y Carlos Medina (Ingeniero de procesos), junto a Eduardo Pérez, profesional externo.

Esta idea partió gracias al proyecto Fondef CA12I10308 “Diseño y desarrollo de un prototipo integrado para la síntesis masiva de nanoestructuras, aplicaciones en nanocompuestos”, adjudicado el 2013 y que duró dos años.

¿Qué hace este sistema? Permite sintetizar hasta 8 clases de productos, es decir, 8 clases de nano estructuras, tanto metálicas como de óxido metálicos, “y solamente utilizando un alambre puro”, contó Meléndrez. Se trata de algún material metálico del tipo Al, Cu, Zn, Fe y Ni.

¿Cómo comenzó a gestarse este sistema o máquina creadora de nano partículas?

“Si tú quieres innovar en nanociencia y nanotecnología haciendo desarrollos de productos hay un gran problema que es el costo. Por ejemplo, 10 gr de nanocobre vale más allá de 100 dólares. Entonces, si tú quieres generar un nuevo producto basándose en nanotecnología, se encarece el producto… entonces la oportunidad era buscar una forma de producir nanopartículas en forma económica, que no estuvieran contaminadas y de alta gama”, explicó Manuel. Pero, paralelamente a la búsqueda del método ideal, se buscaban más aplicaciones usando nanoestructuras, “de esta forma logramos obtener 3 patentes más con productos desarrollados del DARC-AC y nuestra propuesta era siempre: te vendo nanopartículas para que desarrolles productos, o la patente del producto desarrollado con nanomateriales, o la patente del prototipo que hace los nanomateriales. De esta manera logramos despertar el interés de varias empresas”, señaló el académico del DIMAT.

Después que se ensamblara la máquina y se efectuara el proceso de parametrización y calibración, la tecnología fue patentada y registrada en INAPI, y por lo tanto, cuenta con su marca registrada y su patente ya concedida.

En búsqueda de socios privados

Manuel Meléndrez, docente del DIMAT.

Por iniciativa propia y motivados porque sabían de la efectividad del sistema, comenzaron a hacer videos de la tecnología y presentaciones especializadas con el objetivo de encontrar socios para la postulación Fondef etapa II. “Las personas venían para ver la oportunidad de inversión y tratamos de generar redes, viajamos por Chile buscando empresas que estuvieran interesadas en participar. En total, sostuvimos reuniones con más de siete u ocho empresas en Santiago (2015 – 2016), buscando quienes nos ayudaran en la segunda parte del proyecto… postulamos, pero no ganamos”, explicó Meléndrez.

Después de ese impasse, no se dieron por vencido, y siguieron buscando. En diciembre 2016 la empresa CVSpA, se contactó con nosotros, comenta Manuel y agendamos una reunión en sus oficinas en Santiago. “Recuerdo ese día, era la última reunión de tres y ya cansados, decidimos asistir, pero siendo bien pesimistas, el día hasta ese momento había sido poco exitoso. La empresa CVSpA planteó al inicio de la reunión su interés de licenciar, producir nano estructuras, y además creación de un centro de investigación I + D para el desarrollo de nuevos productos. Y entonces como uno es incrédulo, no creía nada”, contó Manuel. A raíz de eso, estuvieron 10 meses en negociaciones, pero en el mes 6 se vinculó la OTL de la UdeC y entonces ahí la negociación fue directamente entre universidad y empresa.

“La ayuda de la OTL y la UPI fue tremendamente importante ya que lo que uno sabe de licenciamiento o como negociar una tecnología, ha sido lo que obtenemos en charlas, cursos y conferencias. Pero competencias en este campo no teníamos. Pienso que el contacto directo de inventores con empresa abre muchas puertas, pero nos dimos cuenta que antes de sentarse se debe buscar el lenguaje indicado y una estrategia de negociación. Siempre soltando un poco de información para mostrar confianza y a la vez siendo cuidadosos en no mostrar información relevante de nuestra tecnología. Incluso no con todas las empresas funciona los acuerdos de confidencialidad, se debe ser muy cuidadoso en la información. Después de 2 años de trabajo se logro una buena estrategia, juntando errores, fracasos y situaciones de éxito, en algunos casos”.

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Manuel nos cuenta que a la patente le hace falta un desarrollo, como de un 20%, y que el mismo grupo de inversión se arriesgaron a financiarlo.

“El tamiz con que separas las estructuras es electrodinámico, por lo tanto, la tecnología que se necesita para eso es muy avanzada y para ello estamos siendo apoyados por un grupo de trabajo con profesionales eléctricos, electrónicos, físicos, mecánicos, para desarrollar este tamiz, y no sólo desarrollarlo, sino que también la empresa está pidiendo que la máquina esté lista para la automatización y el escalamiento a nivel industrial, contó Manuel. Terminando este desarrollo y en forma paralela tienen 10 meses para replicar 50 prototipos, las cuales tienen que estar acopladas en núcleos y capaces de generar un volumen considerable de los 8 productos que desean comercializar, junto con una fuerte inversión en el desarrollo de nuevos productos”, contó con entusiasmo Manuel Meléndrez, quien está satisfecho con el trabajo logrado, que lo ha obligado a salir de su zona de confort y enfrentarse a nuevos desafíos, más allá de la investigación y publicaciones de papers. “Cuando la ciencia es esquiva, no te rindas, no tires la toalla, no bajes la guardia… ya que estás al borde de un gran descubrimiento”, finalizó Manuel Meléndrez.

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